martes, 27 de noviembre de 2012

DE ÁRBOLES: JACARANDÁ


 
(Click sobre la imagen para agrandar)


Desmelena
el jacarandá
su azul lila
sobre el suelo:
alfombra celestial
que nos ofrece.
Y de una vez,
arriba y abajo
se confunden,
y todo es cielo.



lunes, 26 de noviembre de 2012

DE ÁRBOLES: PALO BORRACHO


(Click sobre la imagen para agrandar)

Yo sé por qué el palo borracho
sostiene en lo alto nubes de algodón:
del jacarandá siente celos.
Y aunque no viste de azul,
quiere parecer también cielo. 

miércoles, 14 de noviembre de 2012

sábado, 27 de octubre de 2012

DOS PULGARCITOS: BENJAMINO Y ZAPATERO PEQUEÑITO


Las siguientes ilustraciones las hice en 2002 para el libro Benjamino de María Teresa Andruetto, que publicó en ese año Sudamericana en la colección Pan Flauta. Consta de dos cuentos, el que da título al libro y Zapatero pequeñito, dos historias en las que los protagonistas son seres diminutos. Los dibujos están hechos con tinta china y pincel y collage de recortes de cartulina negra a veces raspada con una punta hasta hacer salir el blanco.

(Click sobre las imágenes para agrandar)


El personaje que sigue es Benjamino, en el primer intento y en el segundo ya estilizado y definitivo:



Una escena con el lobo:


Acá Zapatero pequeñito:



Bocetos para la escena en que se encuentra con un banquero:


La definitiva:


Y la escena en que se escapan del ogro, bocetos y estilización definitiva:







viernes, 26 de octubre de 2012

martes, 9 de octubre de 2012

VIEJOS COLLAGES DE CARTULINAS DE COLOR, PAPEL PINTADO Y RECORTES DE REVISTAS

Las siguientes son ilustraciones que hice en los años 90.
Para el libro Nube de Mario Méndez que se publicó en Libros del Quirquincho, usé cartulinas de color y papeles pintados con témperas:

(Click sobre las imágenes para agrandar)



La siguiente, de mi Ojos para ver de Libros del Quirquincho, está hecha con papeles recortados de revistas y papel de decoración:



La próxima, papeles de revistas y cartulina negra, es de mi Caracú, el caracol de Libros del Quirquincho:



Las siguientes fueron hechos para libros de texto de Proyecto Base. La escuela de las hadas:


La bella y la bestia:


Canción de cuna para despertar a un negrito:


Esta, cuyos originales quedaron en la editorial y nunca recuperé, es de ¿Dónde está mi tesoro? de Gabriela Keselman para Alfaguara:



Y estas que tienen algo de collage y bastante de gouache fueron hechas para Estrada hace unos cuatro años:





martes, 21 de agosto de 2012

DOS ILUSTRACIONES A MI MADRE, UNA PARA UN BLOG Y DOS AUTORETRATOS

El dibujo que sigue, un homenaje, lo dibujé sobre papel con grafito, lápices de colores y collage de papeles recortados. Luego fue escaneado e intervenido con photoshop:

(Click sobre las imágenes para agrandar)

En la ilustración para el blog de las Julianas, el dibujo está hecho en línea de tinta sobre papel, escaneado y coloreado con photoshop: 



El autoretrato de abajo está hecho en grafito sobre papel, luego escaneado y coloreado con photoshop:


Este, inspirado en el anterior, está dibujado en línea sobre papel y coloreado con photoshop:


Y este otro, que tiene que ver con el mundo de mi madre, y por eso el rojo, su color, las chapas de las casas de Ensenada donde vivía de nena, y las flores y puntadas de sus bordados, está dibujado en línea de tinta sobre papel y coloreado con la máquina:



martes, 7 de agosto de 2012

CUATRO GATOS NEGROS FLACOS: GRAN RESEÑA GRAN



En el blog "La pequeña ciudad de P.", Piu Martínez hace una linda reseña del libro con galería de fotos:  http://pequenhaciudad.blogspot.com.ar/2012/07/un-gato-dos-gatos-tres-gatos-cuatro.html

viernes, 22 de junio de 2012

DE LA AVENTURAS Y DESVENTURAS DEL HÁBIL Y VALEROSO ULISES

(Click sobre las imágenes para agrandar)

Ulises para jóvenes principiantes, libro que publicó Longseller en 2001, con textos míos ilustrados maravillosamente por el maestro Sanyú, es un libro de esos con los que uno se queda satisfecho cuando lo ve publicado porque siente que está bien resuelto, bien contado desde el guión y desde, por supuesto, las imágenes. En él se relatan las peripecias de Ulises desde que parte a la guerra de Troya hasta que vuelve a su tierra pasados veinte años. Es un libro que si yo fuera chica me gustaría tener para leer y para pintar los dibujazos con las pinturitas, ja. La colección para jóvenes principiantes dejó de hacerse hace años, así que ya ni deben quedar ejemplares de este Ulises en las librerías. Y como le tengo cariño, quiero mostrar algunas páginas por este medio.
Al ponerme a trabajar tuve que resolver desde que lado contarlo, y después de varios ensayos opté por empezar mostrando el vacío que dejaba la ausencia del héroe entre los que lo querían y entre los que lo respetaban. Para eso narré en tercera persona, además del parlamento de cada personaje:



Más adelante, es el mismo Ulises el que cuenta cómo empezaron sus desventuras:

Acá, cuatro de los valientes guerreros que combatieron contra los troyanos:


En esta escena, nuestro héroe y sus hombres cegando al cíclope:


Ulises vuelve a narrar y nos cuenta de lo que sucedió cuando, después de un naufragio, llegó a la isla Ogigia y de lo que encontró allí:

Acá, otro de sus agitados viajes por el mar:


Y por fin, la tan ansiada  llegada al hogar:


martes, 22 de mayo de 2012

¡A LOS SABROSOS PASTELES!

Los dos pasteles que siguen fueron hechos hace unos diez años o más para una prueba que tomaron a varios ilustradores en editorial Alfaguara en que había que ilustrar cuentos de María Elena Walsh. Los míos no fueron elegidos. A mí me siguen gustando:

(Click sobre las imágenes para agrandar)



El que sigue ilustró un cuento de Ema Wolf en un manual de Proyecto BASE de 2001:


Con este ilustré el cuento de Cortázar "El perseguidor" para una muestra del Foro de Ilustradores:



Los siguientes pertenecen a un proyecto propio de libro con el tema de una casa, proyecto que nunca terminé, hasta ahora. Para la primera ilustración me vinieron bien la escalera y los vidrios de un viejo edificio que hay en el barrio de Constitución:


En esta aparecen muebles sacados de revistas de decoración y la María Celeste, mascarón de la casa de Neruda en Isla Negra:



Los mascarones en penumbras:



lunes, 14 de mayo de 2012

DE DÓNDE SALEN MIS CUENTOS III


Varios de mis relatos surgieron como una especie de protesta hacia costumbres, modas o actitudes de la gente con las que estoy en desacuerdo. Un ejemplo es “Una familia muy normal”, que se publicó hace unos años en un libro de texto: 

Doña Norma, Normita y don Pascual
son una familia muy normal.
Doña Norma con la limpieza es insaciable
por eso tiene la ropa impecable.
Lava y plancha todos los días,
su casa parece una tintorería.
Don Pascual hace de jardinero:
cuida las plantas con tanto esmero.
Las poda, las poda, las poda,
y deja sin hojas a todas.
Doña Norma admira su prolijidad,
¡es el jardín más limpio de la vecindad!
Normita juega con su muñeca
que tiene la cara llena de pecas.
Le lava la cara con lavandina
porque sin pecas será divina.
Los sillones parecen recién comprados,
siempre los tienen muy bien tapados.
Bien aprendido lo tiene Normita:
“Los sillones se usan cuando hay visitas”.
Doña Norma lustra el piso y lo hace brillar,
pero no se puede pisar, hay que volar.
Normita lava sus dientes continuamente,
y don Pascual sus uñas constantemente.
Y para tener un poco de diversiones
la familia  toma unas vacaciones.
Eligen la playa más limpia y bonita
y llevan sombrilla, toallas, mesita.
Pasan las tardes de ese verano
comiendo sánguches, tomando helado.
Todos los días cambian de lugar,
es increíble cómo relaja el mar.
A medida que ellos se van moviendo
la mugre en la playa va creciendo.
Doña Norma, Normita y don Pascual,
convierten la playa en un basural.
Vuelven a su hogar tan descansados,
la playa los dejó muy relajados.
Notan la casa algo sucia al llegar:
- No perdamos tiempo, hay que limpiar.
Doña Norma, Normita y don Pascual
son una familia muy normal.

Otro ejemplo es el cuento que da nombre al libro, La máquina de la felicidad y otros delirios, publicado en Cántaro en 2001 con ilustraciones de Horacio Gatto.



Es el retrato de una familia que teniendo en su poder una supuesta máquina de la felicidad con un manual de instrucciones, por las muchas ocupaciones diarias que exige la sociedad en que vivimos no se hacen tiempo para leerlo y así la máquina se les vuelve un estorbo. Hasta el día en que se la regalan al jardinero...

En el mismo libro, ¿No tiene algo nacional? es un diálogo breve entre una mujer y un vendedor de "supuestos" artículos regionales. Un fragmento:

"..........................................
-¿Y el chaleco de vicuña?
- Vino de Cataluña.
-¿Las boleadoras?
- Son de Angola.
-¿La guitarra?
- Es de Ottawa.
-¿Y el mate con la bombilla?
- Hechos en las Antillas.
- No me diga que la virgencita de Luján...
- Sí, le digo: es de Taiwan.
.........................................."

Está el diálogo de dos amigas en el supermercado, Viva concursando, que junto con otros cuentos conforma el libro "Ojos para ver y otros cuentos" publicado en Libros del Quirquincho en 1996, que ilustré con collage de papeles recortados:

(Click sobre las imágenes para agrandar)

VIVA CONCURSANDO

(La escena transcurre en un supermercado. Dos amigas conversan mientras empujan sus carritos entre las góndolas.) 

María Luisa  ¡Qué tarde que fuiste ayer a buscar a Fede al jardín!

Lucía Paola  ¡Calláte! ¡No sabés la cola que había para retirar las bases del concurso de Cola-Loca!

María Luisa  ¿Las tenés?
Lucía Paola  Ajá.
María Luisa  ¡No te puedo creer!  
Lucía Paola  Creéme.
María Luisa  Ay, por favor, después pasámelas por teléfono, que yo te paso las de Ke-ricura.
Lucía Paola  ¡Buenísimo! Bueno, te cuento: ayer, cuando llegamos a casa con Fede después del jardín, tuve que cocinar algo muy rápido porque se moría de hambre ¿Y sabés qué hice?
María Luisa  Ni idea.
Lucía Paola  ¡Polenta “Yamismo”! Se hace en dos segundos y a Fede le encanta. Además, ¡sorpresa!, adentro del paquete había un número.
María Luisa  No me digas que...
Lucía Paola  ¡Escuchá! Yo no sabía nada del concurso ese. A la tarde encendí la tele y en el programa "Viva concursando" explicaron lo de la polenta.
María Luisa  ¿Y?
Lucía Paola  Que para ganar hay que formar el número 451.304.289, ¡y yo ya tengo el 2! ¿Te dás cuenta?
María Luisa  ¡Qué suerte que tenés!
Lucía Paola  (Mientras llena el carrito con paquetes de polenta.)
Ayer me llevé cuarenta paquetes de polenta, pero nada, no encontré ningún numerito. Hoy me voy a llevar ochenta. ¡No puedo desaprovechar esta oportunidad!, pensá que ya tengo el número 2.
María Luisa  Y digo yo, ¿qué hacés con tanta polenta?
Lucía Paola  ¡La comemos! Me compré un libro de cocina que se llama: "Cómo comer polenta todos los días y no cansarse". Lo venden acá, en el supermercado y trae unas recetas bárbaras.
María Luisa  (Mirando su reloj.)
¡Pero qué tarde se hizo y tengo que ir a hacer la comida!
Lucía Paola  Si hicieras polenta como yo no tendrías tanto apuro, ¡se hace tan rápido!, y además, ¡hay muchos premios!
(Se acercan a la caja y, mientras pagan, siguen charlando.)
María Luisa  Me parece que desde mañana en casa vamos a empezar a comer polenta.
(Cuando están saliendo del supermercado.)
María Luisa  Ay, se me fue el colectivo.
Lucía Paola  ¿El colectivo? ¡Si vos vivís acá a la vuelta!
María Luisa  Ya sé, ¿pero no te enteraste del concurso de los colectivos? ¡Andá sacando boleto, nena!
Lucía Paola  ¡Ay, esperáme que voy con vos! Yo también quiero participar.
 (Salen del supermercado y junto a la caja quedan dos señoras charlando.)
Señora 1  ¿Usted sabe cuál es el premio del concurso de polenta?
Señora 2  No estoy segura, pero creo que es un viaje en colectivo por distintos barrios o algo así. Lo que si sé es que con el concurso del boleto de colectivo se puede ganar un canasto repleto de paquetes de polenta. Qué bueno, ¿no? 


sábado, 12 de mayo de 2012

DE DÓNDE SALEN MIS CUENTOS II



(Click sobre las imágenes para agrandar)

La idea de la casa o lugar donde se vive aparece en varios de mis textos. Está por ejemplo el poema "Casita, casona" en recuerdo de una casa en que viví: 

Recuerdo una casa,
casita, casona,
con luz y con flores,
muy linda, muy mona.

Había una gata
de blancas botitas,
ojos esmeralda
y rayas finitas.

También una perra
peluda, orejona,
de negro y café,
grande y querendona.

Adentro una estufa
que leña fumaba
y por chimenea
el humo expulsaba.

Un patio pequeño,
grande la cocina
y un olor profundo
desde la glicina.

Tenía una higuera,
tenía un ciruelo
y muchas ventanas
para ver el cielo.

Un nido de hornero
en el paraíso
que hicieran los pájaros
sin pedir permiso.

Un terreno largo,
de pasto un tendal,
y al fondo de todo
un cañaveral.

Recuerdo una casa
de muchos colores,
la perra y la gata,
la luz y las flores.

También en “Caracú, el caracol”, mi primer cuento publicado en libro en 1996 en los Libros del Quirquincho, trato el tema de la vivienda mediante un caracol que pierde su caparazón, o sea su casa, y va en su búsqueda:


En “¿Y la luna dónde está?”, Luna, la protagonista, vive en una casa de la que sale cada día para brillar y después de su rutina vuelve a ella. 
Y dice en un momento: "Cuando está de punta en blanco, sale de su casa":


Y en “Un lugar cómodo, cómodo”, publicado en Edelvives con ilustraciones de Elba Rodríguez, la historia tiene que ver con una familia de tatúes en la selva chaqueña que busca un lugar donde hacer su casa: